Anónimo escribió "Por P.J. Jakovljevic
Desde
hace tiempo, las estrategias tradicionales de asignación de precios de
los proveedores de software dependen en cierta medida de los contratos
de soporte y mantenimiento, que son los elementos que les garantizan
que cubrirán o que superarán sus márgenes. Las ganancias enormes que
obtienen gracias a estos contratos (con los que los clientes pagan
montos cada vez mayores), han sido uno de los secretos más íntimos de
la industria del software. Además, las empresas usuarias no han tenido
la opción de rechazar los contratos de mantenimiento; al menos no hasta
hace poco.
Desde
hace tiempo, las estrategias tradicionales de asignación de precios de
los proveedores de software dependen en cierta medida de los contratos
de soporte y mantenimiento, que son los elementos que les garantizan
que cubrirán o que superarán sus márgenes. Las ganancias enormes que
obtienen gracias a estos contratos (con los que los clientes pagan
montos cada vez mayores), han sido uno de los secretos más íntimos de
la industria del software. Además, las empresas usuarias no han tenido
la opción de rechazar los contratos de mantenimiento; al menos no hasta
hace poco.
Pero seamos justos; hay algunos proveedores, como Oracle,
que no obligan a sus clientes que compran contratos de licencias a que
también compren soporte. Pero, para cualquier cliente que está por
implementar un sistema nuevo de software, el soporte es como una póliza
de seguros. Es una forma para asegurarse de que los clientes tendrán
acceso al soporte técnico, las actualizaciones que se publican
regularmente y las versiones nuevas de las aplicaciones que hayan
comprado.
Antes,
los compradores de software se enfocaban principalmente en regatear las
tarifas directas y únicas de las licencias, pero ignoraban cuánto
pagarían después en tarifas de mantenimiento del software. Por ello,
muchos proveedores han decidido ofrecer descuentos absurdos durante las
negociaciones finales o regalar software, ya que saben perfectamente
aunque estos regalos promocionales representan pérdidas para ellos, se
recuperarán una vez que firmen los acuerdos de soporte y mantenimiento.
Es
cierto que un contrato de soporte se cobra generalmente como un
porcentaje del precio neto del software. Es decir que si un proveedor
le da a un cliente un descuento del 50 por ciento sobre la tarifa
directa por licencias, el cliente gozará de un descuento continuo del
50 por ciento en el precio del mantenimiento. Así, lo irónico es que
durante la vida del sistema, la mayoría de los clientes paga más en
tarifas de mantenimiento de lo que pagará por tarifas directas por
licencias.
Sin
embargo, últimamente, las empresas usuarias se están dando cuenta de
que los proveedores quieren aprovechar esta situación. Y los
proveedores están notando que las empresas que compran software
empresarial están poniendo más atención a lo que pagan por el soporte y
el mantenimiento de sus aplicaciones. Dicho de otro modo, aunque los
directores de tecnología de la información (TI) de las
empresas se dedican a quejarse de las cuentas de soporte y
mantenimiento, últimamente están tratando de encontrar formas para
evitar estos costos.
Dentro
de poco, los proveedores afirmarán que gran parte de las tarifas de
soporte del software tiene que ver con los derechos a obtener las
actualizaciones. Los clientes que reciben soporte y mantenimiento
adquieren instantáneamente un activo que se aprecia, ya que reciben
acceso a todas las innovaciones que se hagan en el futuro, sin tener
que pagar un costo adicional. Además, los proveedores dirán que esta es
una prácticca común en otras industrias.
Por ejemplo, Best Buy,
el vendedor de bienes de consumo, ofrece dos tipos de contratos de
mantenimiento: Uno de servicio reparación y otro de reemplazo. Con el
primero, únicamente se comprometen a reparar el producto que compró el
cliente. Pero, con el contrato de servicio de reemplazo, el cliente
puede traer el producto a la tienda para que se lo reemplacen con uno
nuevo, sin restricción alguna, mientras el contrato esté vigente.
Lógicamente, el segundo es mucho más costoso y representa entre el 10 y
el 20 por ciento del precio original.
Pero
hasta aquí llega la similitud con las aplicaciones empresariales. Todos
saben que sería extremadamente difícil y poco conveniente (hasta
imposible) cambiar una aplicación empresarial vieja o reemplazar una
que ha dejado de funcionar, como sucede con un aparato o un automóvil.
Volvamos a usar la analogía de la compra de una televisión, un aparato electrodoméstico o un auto nuevos (consulte ¿Abundancia de soporte para las empresas usuarias?);
muchos proveedores afirmarán que un cliente no obtiene uno de estos
bienes nuevo y mejor cada año, sin costo alguno. Si fuera posible
comprar un auto con un descuento del 30 al 50 por ciento sobre el
precio de lista, y pagar cada año el 20 por ciento de esa cantidad para
obtener la última versión del auto, sería conveniente para el cliente.
La tecnología de las aplicaciones avanza con mucha mayor rapidez que la
tecnología automotriz. Por lo tanto, las actualizaciones se vuelven más
valiosas, aunque sea únicamente para una minoría de clientes que
realmente necesitan la tecnología “de vanguardia”, con todos sus
componentes y funciones.
Los
proveedores también afirman que sus costos de investigación y
desarrollo aumentan constantemente a medida que se complica el
software, y que cualquier perspectiva de ganancias y pérdidas de sus
negocios de soporte debe incluir dichos costos y amortizar el costo del
esfuerzo original de ventas. Una vez más, el precio justo debe estar
determinado por el mercado libre, como sucede en otras industrias (por
ejemplo, las ventas al por menor, para hacer la comparación).
Hay
que notar que muchos clientes de software alteran drásticamente los
productos que reciben, dificultando con ello las tareas de soporte.
Sigamos con el ejemplo que usamos en ¿Abundancia de soporte para las empresas usuarias?.
Por lo general, cuando un consumidor compra una televisión, el contrato
de compra estipula que cualquier alteración al producto (aún abrir el
panel trasero para dar un vistazo y al hacerlo romper el sello de
seguridad) anula cualesquiera garantías y cancela automáticamente
cualquier contrato de servicio.
Entonces
¿por qué los proveedores de software no han hecho cumplir dichas
cláusulas? Probablemente porque implícitamente aceptan que los clientes
no pueden esperar a que se publiquen las actualizaciones, ya que muchas
veces las mejoras que necesitan no estarán disponibles antes de varias
versiones nuevas del producto. Asimismo, saben que un sistema
empresarial es una infraestructura o una plataforma que es crítica para
la misión de una empresa y no un simple aparato que se compra para uso
personal.
En
cualquier caso, recientemente se han realizado muchos análisis y se han
llegado a conclusiones que revelan el “secreto” de los proveedores
(consulte ¿Abundancia de soporte para las empresas usuarias?). International Data Corporation (IDC)
descubrió que en el 2006 los negocios habrán pagado cerca de 100,000
millones de dólares (USD) en mantenimiento de software, mientras que en
el 2005, de los 210,000 millones de dólares (USD) que cobraron los
proveedores de software, 86,000 millones de dólares (USD) eran por
tarifas de mantenimiento. Se espera que estas cifras relacionadas con
las tarifas de mantenimiento del software crezcan en un 9.6 por ciento
anual y alcancen los 137,000 millones de dólares (USD) en el 2010, es
decir, casi la mitad de los ingresos de los proveedores de software.
Sin
embargo, no hay que olvidar que el crecimiento en las tarifas de
mantenimiento del software se debe a una combinación de crecimiento en
los ingresos por licencias (que en muchos casos pueden incluir el
mantenimiento del software) y los aumentos en los ajustes
inflacionarios a las tarifas de ingresos por soporte. El aumento
esperado del 9.6 por ciento anual no se debe únicamente a los aumentos
en las tarifas de soporte. Asimismo, hay que subrayar que con el
aumento cada año en las ventas de software, crecen la base instalada y
la cantidad de clientes que reciben más software gratuito con las
actualizaciones. Por ejemplo, el número de clientes de Oracle que
recibirán Siebel 8 sin costo (sin cargo adicional a sus tarifas por soporte), será mayor que cualquier otra versión anterior del software de Siebel Systems (así como las versiones nuevas de PeopleSoft y Oracle E-Business Suite [EBS]).
Este
crecimiento refleja también la consolidación de los proveedores y la
forma en que las organizaciones están adoptando el software
empresarial. Ahora que está aumentando el número de clientes que
trabajan con sus proveedores actuales (es decir, ahora que los ingresos
generados por la base instalada están adquiriendo importancia), el
flujo de ingresos pasará de los ingresos nuevos a los recurrentes. Esto
es natural y no necesariamente refleja una disminución del valor para
los clientes o los proveedores.
Un aumento en la base instalada, como la de Oracle o la de Infor,
también debe ser útil para los proveedores (y los clientes), ya que
permite repartir los costos de desarrollo a través de una reserva de
clientes más grande e identificar con mayor rapidez las mejores
prácticas para muchos clientes. Los proveedores que ofrezcan soporte a
infraestructuras instaladas más grandes, aumentarán sus facturas
recurrentes y, al mismo tiempo, disminuirán sus gastos relativos en
“cosas nuevas”.
Sin duda, estas son buenas noticias para los proveedores; no para los clientes. Siguiendo la misma línea, Business Technographics
realizó en el 2005 una encuesta entre 436 personas encargadas de la
toma de decisiones en las empresas y descubrió que el 70 por ciento en
Norteamérica y el 60 por ciento en Europa identificaba los altos costos
de mantenimiento del software como su mayor reto en relación con los
modelos de licencias del software.
Además, de acuerdo a una encuesta que realizó hace poco Forrester Research,
actualmente la iniciativa principal de TI es reducir los costos del
software de cualquier forma posible. El soporte y el mantenimiento
consumen una tercera parte de todos los costos del software, y se
convierten en una partida lógica que hay que tomar en cuenta al tratar
de reducir los costoss. Los costos por derechos de TI, como
mantenimiento del software empresarial, se han disparado (en algunas
empresas) hasta un 70 por ciento del total de los presupuestos anuales
para TI.
Lógicamente,
como los costos de mantenimiento representan un porcentaje mayor de los
gastos, los usuarios quieren saber cómo reducirlos. Pero los directores
de informática de muchas empresas también saben que la factura por el
software que reciban puede tener poca importancia si se compara con los
costos de operación de un departamento interno de TI. Esto es cierto
especialmente en las grandes empresas, donde hay que revisar
cuidadosamente ambas partidas para lograr un impacto real en los
resultados netos.
Oracle
habla de sus intentos por adoptar un papel más importante en la lucha
para reducir los costos generales de las empresas usuarias. Para
ilustrarlo, antes de la adquisición de Siebel, los clientes tenían que
crear y dar soporte a las integraciones personalizadas entre Siebel y
otras aplicaciones de Oracle. Ahora, dentro de la estrategia de
integración Oracle Fusion, el proveedor está creando
enlaces entre Siebel y los módulos más importantes de Oracle EBS. Esto
significa que el proveedor asumirá las tareas de desarrollo y soporte
de dichas integraciones (permitiendo que el cliente deje de preocuparse
por invertir en ellas), sin aumentar las tarifas que les ofrece a sus
clientes. Este esfuerzo es encomiable, pero no es algo que resulte útil
universalmente para otros clientes que tienen muchas otras aplicaciones
y que no podrán aprovechar estos enlaces.
No
obstante, no deja de sorprender que la mayoría de los proveedores
siguen aumentando (sin poner atención a los sentimientos generales de
los usuarios) sus ingresos por mantenimiento de muchas formas,
empezando por el aumento en las tarifas por mantenimiento. Hace
aproximadamente una década, una cifra un poco menor al 20 por ciento de
la tarifa nominal por licencias de software (de acuerdo al precio de
lista) era el punto de comparación típico para las tarifas por
mantenimiento; sin embargo, ha ido aumentando lenta pero seguramente.
Quienes
no parezcan consternados por estas cifras, probablemente hagan una
mueca de dolor con la idea siguiente: en menos de cino años, las
empresas usuarias pagan por el mantenimiento un monto equivalente a sus
tarifas por licencias. Es decir que los clientes de software “vuelven a
comprar” sus aplicaciones cada cuatro o cinco años al pagar las tarifas
de mantenimiento, mientras que los proveedores de software siguen
aumentando sus tarifas anuales de soporte y mantenimiento muy por
encima de los ajustes inflacionarios o del índice de precios al consumo (IPC) (que podrían estar justificados).
Por
ejemplo, Oracle acaba de registrar sus ingresos más altos por
actualizaciones de licencias del software y soporte a los productos,
con márgenes de ganancia correspondientes a un 90 por ciento. Se estima
que cerca de 14,000 licencias del software de Siebel, PeopleSoft y JD Edwards,
en conjunto, representan para Oracle más de 1,500 millones de dólares
(USD) en tarifas anuales de soporte y mantenimiento. ¿Qué significa
para el resto del negocio de Oracle el hecho de que los márgenes de
soporte estén cerca del 90 por ciento?
Hay
que darle crédito a Oracle; el mayor valor de su tarifa anual de
soporte del software (por encima del 70 por ciento) está relacionado
con el desarrollo de productos que conducen a versiones nuevas del
software para el que el cliente tiene licencias. Los márgenes del 90
por ciento antes mencionados no incluyen los costos de investigación y
desarrollo ni las reparaciones de los errores del software. Asimismo,
no cuesta trabajo creer que las tarifas de mantenimiento combinadas
para todos los clientes de Siebel, PeopleSoft y JD Edwards son de 1,500
millones de dólares (USD), ya que para cada una de estas entidades el
monto era mucho mayor.
De
acuerdo a las cifras anteriores, el cliente promedio paga 107,000
dólares (USD) anuales, y cabe notar que muchas grandes empresas no
pueden contratar su propio personal para que mantenga, investigue y
desarrolle actualizaciones regularmente; arregle los errores del
software (24 horas al día, 7 días a la semana, en varios idiomas) y
siga ofreciendo funciones y mejoras al software equivalentes a 100,000
dólares (USD) anuales. ¿Qué sucede con las empresas pequeñas que tienen
sistemas estables y maduros y que no necesitan las funciones más
recientes que requieren sus hermanas mayores?
La
siguiente es otra pregunta interesante (aunque más general): ¿qué
sucedería si el mantenimiento no fuera la fuente de los márgenes más
altos para los proveedores? En el mejor de los casos, lograrían
márgenes promedio del 10 al 15 por ciento en todo el negocio aún
después de tomar en cuenta los grandes márgenes que obtienen con el
mantenimiento. Los accionistas de los proveedores exigen ganancias del
10 al 15 por ciento, así que si sus ingresos por mantenimiento
disminuyeran, quién sabe qué sucedería con los proveedores.
El
precio original del software (las tarifas por licencias) es
verdaderamente arbitrario, ya que los proveedores cobran únicamente lo
que les permite la tolerancia de sus clientes y lo que cobran sus
competidores. El dinero que se gasta en mantenimiento sí cubre el
desarrollo de productos, así que podríamos imaginarnos las
consecuencias que tendría una reducción en las ganancias en esta área.
Por
otro lado, los gastos de ventas y mercadotecnia (que pretenden generar
más ingresos) pueden aumentar si no entra el dinero que se espera
obtener por mantenimiento. Entonces, la “víctima”, además del
desarrollo de productos, serían los servicios de soporte, ya que menos
dinero disponible se traduciría en menos servicios ofrecidos. Sin
embargo, los altos márgenes por mantenimiento que los proveedores
registran actualmente les permiten ofrecer servicios con menos dinero.
En resumen, los proveedores necesitan el dinero que generan el soporte
y el mantenimiento. Pero ¿qué sucedería si los clientes se rebelaran y
se negaran a pagarlo?
En
segundo lugar, los proveedores están siendo más estrictos con respecto
al cumplimiento de los contratos actuales. Antes, los proveedores eran
poco exigentes con respecto a buscar a los clientes que excedían las
cuentas de usuario acordadas, concurrentes o denominadas, que
generalmente son la base del precio del software. Sin embargo, se
acabaron las gentilezas, ya que los proveedores se están enfocando en
hacer cumplir los derechos que les otorgan los contratos para auditar
la forma en que los usuarios utilizan el software. Ahora están
cobrándoles a sus clientes tarifas por licencias adicionales, que
además implican tarifas por mantenimiento de cada una de esas
licencias.
Asimismo,
las políticas de soporte de los proveedores sirven para evitar que los
clientes retiren licencias de usuarios o productos que no utilizan
(consulte La erosión de las aplicaciones y de su valor)
de los contratos de mantenimiento. De manera particular, en el caso de
los usuarios que quieren retirar módulos funcionales o usuarios que no
utilizan, algunos proveedores vuelven a calcular el precio de las
licencias restantes de manera sutil y tácita (a veces hasta furtiva) y
usan tasas más altas para asegurarse de que las tarifas por
mantenimiento quedan intactas. Un ejemplo positivo de esto es Oracle,
que siempre ha tenido un grupo de servicios de gestión de licencias que
colabora con los clientes para garantizar que se protegen las licencias
y la propiedad intelectual. Parece que la mayoría de los clientes
quieren apegarse a lo establecido y aceptan con gusto este tipo de
ayuda.
De
cualquier forma, una “auditoría de los usuarios concurrentes” es una
gran fuente de ingresos para muchos proveedores que están tratando de
consolidarse, y esto está creando malas experiencias con los usuarios.
Esto se relaciona con los modelos de negocios de los proveedores. Un
proveedor que tiene varios productos y varias versiones de los mismos,
debe “exprimir” a los usuarios si quiere ganar dinero.
Aquí
sería interesante explorar lo que hace que aumente el costo de soporte
y mantenimiento. La razón principal de dicho aumento es la necesidad de
soportar varias versiones anteriores. Es muy común que un proveedor
soporte varias versiones viejas (versiones importantes, service packs y
versiones dot, traducciones, etc.) al mismo tiempo, y esto cuesta mucho
dinero. Esto sucede a pesar de la controversia que generan muchos
proveedores que, gracias a sus estrategias de adquisición, habrán
consolidado las mejores prácticas de todos los proveedores que han
adquirido y habrán racionalizado los precios en todas las líneas de
productos. De vez en cuando, todos los proveedores se ven ante la
tentación de detener el soporte a las versiones viejas, pero pocos lo
hacen por el miedo de perder algunos clientes.
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